viernes, 4 de septiembre de 2009

Tres filmes sobre discapacidad en Rosario

jueves 3 de septiembre de 2009

Hoy se inicia el 16º Festival Latinoamericano de Video de Rosario, cuya muestra incluirá -entre las películas invitadas- dos excelentes realizaciones con temática de discapacidad que quiero recomendarles.
Por un lado mañana viernes 4 a las 18 hs podrá verse en el Teatro La Comedia (Mitre y Ctda. Ricardone) el corto documental español "Héroes: No hacen falta alas para volar", de Ángel Loza, sobre Pascal Kleiman, un Disc Jockey de música techno que lleva adelante su labor a pesar de haber nacido sin brazos. Tuve oportunidad de conocer el film, su realizador y su protagonista el año pasado, en el Festival Emotion Pictures, de Atenas, especializado en documentales sobre discapacidad, cuya fiesta de cierre fue musicalizada por Pascal. Entre gran cantidad de premios obtenidos, "Héroes" ha recibido este año el Goya al Mejor Corto Documental. El filme tendrá una segunda proyección en el marco del festival rosarino pasado mañana sábado 6 a las 16 hs, en el Museo Diario La Capital, Sarmiento 763. http://angeloza.blogspot.com/ http://flvr.com.ar/pelicual-invitada-heroes-no-hacen-falta-alas-para-volar/
El otro filme a recomendar ya ha tenido exhibición comercial en Rosario, pero su nueva presentación no deja de ser oportunidad para quienes no hayan podido verlo o quienes quieran volver a verlo. "Mundo Alas", road movie documental de León Gieco, Sebastián Schindel y Fernando Molnar, a cuyo estreno rosarino en el Monumental hemos asistido, tendrá una nueva proyección en el marco del Festival en la sala del Museo Diario La Capital, este miércoles 9 a las 16 hs, con la presencia de su productor Nicolás Batlle, quien por otra parte brindará un seminario acerca de la producción del mismo filme el jueves 10 y el viernes 11.http://www.mundoalas.com.ar/http://flvr.com.ar/pelicula-invitada-mundo-alas/http://flvr.com.ar/seminario-de-produccion-sobre-la-pelicula-%e2%80%9cmundo-alas%e2%80%9d/
Por otra parte y por fuera del Festival, esta tarde misma se hará el estreno en nuestra ciudad de “Hecho”, una ficción de 25 minutos co-protagonizada por Daniel Hernández, un joven rosarino con Síndrome de Down. El film ha sido dirigido por el rosarino Fernando Foulques y producido por el mexicano Erwing Iturbe Orbe para Innova Multiplicare, empresa dedicada en la Argentina a aumentar las posibilidades de inclusión social y laboral de las personas con discapacidad intelectual. La proyección inaugural del corto se realizará hoy jueves 3 a las 19 hs en la Sala de Audiovisuales de la Asociación Mutual Mercantil Argentina (AMMA), Urquiza 1539. Además del corto se proyectarán un backstage de su realización y un pequeño documental con experiencias de inclusión, redondeando una hora de proyección. Se repetirán las proyecciones en la misma sala el viernes 4, el sábado 5 y el viernes 11 a las 16 hs y el jueves 10 a las 10, 12, 16 y 18 hs. La entrada es de 7 pesos la general y 5 para niños y para personas con discapacidad. Se reciben inscripciones de grupos, escuelas y ONG´s. Info y reservaciones: 156-351152 / http://ar.mc1102.mail.yahoo.com/mc/compose?to=mprieto@multiplicare.org. http://multiplicare.org/discapacidad/cortometraje.php
En los links suministrados pueden encontrarse trailers o avances de cada uno de los tres filmes recomendados.
Publicado por http://discapacidadrosario.blogspot.com/

domingo, 9 de agosto de 2009

BEN X


En 2007 se estrenó la película belga BEN X, basada en un caso real, sobre un chico, ya mayor, de Secundaria, con S. de Asperger, que sufría un acoso constante y devastador. "Ben X" se pudo ver por primera vez en el Festival de cine de Gijón de 2007. Ha pasado un año y medio desde entonces y ahora llega a nuestros cines, a pesar de ser una cinta de gran calidad. De hecho, fue escogida por Bélgica para representar al país en los Oscar. En la historia conocemos a Ben, un hombre diferente, tímido y callado, el típico chico que en clase pasaría totalmente inadvertido si no fuera porque es el blanco de todas las bromas y crueldades. Su único refugio se encuentra en Internet. Allí se evade a diario con su juego de rol favorito en el que BEN X, su personaje, es un valeroso y respetado guerrero al que los demás jugadores temen. Para sobrevivir al mundo real, Ben deberá mezclar realidad y ficción para enfrentarse a quienes lo aterrorizan. A pesar de lo que pueda parecer, no es un film de ficción, sino un drama que habla sobre la adolescencia, la marginación, el bulling e internet. Además, el director Nic Balthazar utiliza recursos de falso documental, presentando testimonios frente a la cámara de parientes y allegados interpretados por actores. Lo mejor del film es la sólida interpretación de Greg Timmermans (Ben), pues resulta muy convincente. Imperdible y novedosa.

Temas a explorar:adolescencia ,autismo,síndrome de Asperger , acoso ,bulling,para pensar la integración escolar.


BEN X




6 febrero 2008
"No se encuentra una historia, es la historia la que te encuentra"
Periodista y crítico de cine, presentador en la televisión flamenca, Nic Balthazar debuta como realizador para adaptar su libro Ben X. Flash-back sobre un recorrido fuera de lo común
por Anne Feuillère
Cineuropa: Usted ha escrito un libro que adaptó a continuación para el teatro y luego para el cine, y tal vez ruede un remake en los Estados Unidos. ¿No está harto de Ben X ?
Nic Balthazar: ¡Sí, es una historia sin fin (risas)! Hace cinco años, se me pidió escribir una novela para adolescentes que no leen. Era una buena idea: ¡yo era un escritor que aún no había escrito! Tenía esta ambición pero sin haber escrito nada de ficción. Se dice a menudo que no se encuentra una historia, que es la historia la que te encuentra. Es mi caso. La casualidad hizo que me enterara de este hecho dramático que me conmovió mucho: un joven autista se había suicidado porque había sido acosado gravemente. Oí a su madre expresarse, decía que nadie podría consolarla. Intenté crear una historia donde las cosas tomaban otro rumbo.

¿Pretendía, de alguna manera, reparar lo sucedido?
Si me hubiera concentrado sobre los hechos, habría realizado un documental. Pero me fascina el cine, que debe, como decía Kubrick, sobrepasar lo real. No quería tampoco presentar el suicidio como una solución. La palabra reparación es demasiado fuerte, pero tenía seguramente el deseo frente a esta madre, si no de confortarla, al menos de ofrecerle un poco de comprensión. Y eso fue un pequeño milagro: el libro fue un éxito. Emocionaba a los adolescentes y la historia de esta madre que intenta proteger a su hijo, sin conocer el enemigo, conmueve a sus padres. Un joven actor quiso hacer un monólogo para el teatro. Pero el problema del autismo es precisamente la palabra. Entonces tuve la idea de un monólogo para varios actores: la madre, los profesores, hablaban sobre este joven diferente mientras que él intentaba transmitir su historia. Incluimos en torno a él mucha música, imágenes de juegos vídeo, cosas muy modernas. Quería que el teatro se volviera accesible para un adolescente. Eso fue un segundo milagro con más de 250 representaciones.

¿Es Ben X su primer largometraje?
Sí. Peter Bouckaert, mi productor, me rodeó de gente muy competente para apoyarme, mi director de la fotografía, mi montador... Aprendí que es necesario saber hacia donde va la nave, pero es todo el equipo que navega. Y es el adagio de Ben: "Hay que atreverse".

Más allá del autismo, Ben X habla de un dolor muy humano: encontrar su lugar
Yo quería transmitir este mensaje sobre la diferencia y la comprensión. Al contrario que varios de mis colegas críticos de cine, no soy un cínico (risas)! Si el cine no logra opinar sobre el mundo en el cual vivimos, ¿para qué serviría esta costosa maquinaria? Me siento muy orgulloso y pienso que el cine puede cambiar el mundo cuando un muchacho de 14 años me cuenta que tiene el síndrome de Asperger como Ben, que va a ver la película con su clase y que ha decidido contar a sus compañeros, por primera vez, que sufre de esa enfermedad! El título del libro era "Rien était tout ce qu'il disait" (Nada era todo lo que él decía). Hay tantos jóvenes que creen ser "nada", se sienten incomprendidos y el mundo no les dice nada. Es el drama, yo creo, de todos aquellos que no son populares, el fascismo de la seducción! Todo el mundo lo vive, pero los jóvenes son los primeros a resentirlo. El acoso es también una cuestión muy real hoy día en el mundo del trabajo.

Ben X es muy rica en términos de estructuras e imágenes.
Rodar en el ciberespacio es una idea mía y estoy muy contento! Quería conmover al público, realizar un filme que los asombre. Y estos decoros son fantásticos, es un universo muy poético. Ben vive literalmente en otro mundo, que había que llevarlo a la escena. El cine es eso: contar las emociones y los sentimientos por medio de la imagen, no solamente mediante las palabras. Yo creo también que los jóvenes de hoy llegan a navegar por Internet, jugar, descargar o chatear escuchando la radio y la televisión al mismo tiempo. La facilidad que poseen para pasearse entre todas esas maneras de ver el mundo es fascinante. Pero el peligro consiste en percibir toda esa información de una manera superficial. Uno se hace rápidamente una opinión pero se puede equivocar, hay que volver a ver las hipótesis. Eso me fascina del cine como del teatro: una vez que todo está listo para que el espectador complete la historia por si solo sabiendo que corre el riesgo de equivocarse. Es también el juego del policía. Un juego peligroso: no hay que sobrepasar la frontera donde, sintiéndose manipulado, el espectador siente ira. Hay que intentar sorprenderlo, no engañarlo.

martes, 21 de julio de 2009

Cine ,Juventud y Tribus Urbanas

Juventud, divino tesoro / te vas para no volver’, cantaba el bate de Nicaragua. Muchos son quienes rinden pleitesía a la edad de la pérdida de la inocencia, cuando la juventud comienza a acercarse al mundo real y pierde su halo de inmutablidad. El cine, como reflejo de la sociedad y de la vida en la que se desenvuelve, ha recurrido en decenas de ocasiones a las historias de juventud, a los grupos, los guettos y los enfrentamientos entre las distintas tribus urbanas.

La historia del cine siempre ha sentido una inevitable atracción por la juventud y por todos los valores que esta encarna. Su despreocupación, su fuerza, su actitud ante la vida, en ocasiones inconformista, en otras totalmente indiferente.
A lo largo de los años, cientos de películas han buscado en diferentes modelos de jóvenes la base y el tema para sus historias. Jóvenes rebeldes, con o sin causa, marcados por la moda de su tiempo, por sus circunstancias, por la sociedad que les rodea. Se cuentan por centenares los filmes que tratan el tema de las diferentes tribus urbanas, su círculo y su modo de vida.
Quizá de todas, la más memorable sea Quadrophenia. Rodada por Franc Roddan en 1979, la película ha pasado a la historia del cine de culto como una de las mayores representaciones del espíritu mod. La música de The Who, las vespas y los enfrentamientos con los rockers, la tribu rival, son el centro sobre el cual gira la película, que sirvió, además, como debut cinematográfico para un jovencísimo Sting. A pesar de reflejar el mundo circundante en la época de los sesenta, la actualidad de Quadrophenia es tal que nunca ha pasado de moda. En la misma época, pero con un cariz totalmente opuesto, se rodó Hair. En clave de musical, y dirigido por el checo Milos Forman, la película refleja el movimiento social que se levantó contra la guerra de Vietnam. La banda sonora, como en la anterior, ha quedado inmortalizada para el recuerdo con temas como ‘Aquarius’.
Años antes, en el mismo escenario neoyorquino, las peleas entre las bandas rivales Jets y Sharks crearon el musical West Side Story, edulcorada revisión de un Romeo y Julieta pandillero donde la nota racial marca la diferencia. El racismo y las peleas entre diferentes tribus han sido frecuentemente revisitadas en el cine actual, con mayor o menor éxito. De entre las más recientes destaca la francesa El Odio, brillante obra maestra sobre la marginación y la creación de guettos en las actuales y modernas urbes europeas.
Sin duda, los años sesenta dieron para mucho en el cine, y sus temas siguen tratándose hoy con toda actualidad. Esta época vivió también el nacimiento del fenómeno punk, que no sólo cambió la forma de entender la música, sino que dio un nuevo giro a la expresión ‘rebeldía de juventud’. Los británicos Sex Pistols fueron sus principales adalides y representantes. Si no toda su historia, al menos sí la más pública, la truculenta relación de Sid Vicious, el hermoso ‘poster viviente’, con Nancy Spungen. A mitad de camino entre la biografía, el musical y la fantasía surrealista, Sid and Nancy supuso el despegue como actor para el brillante Gary Oldman y, aunque reflejaba de modo bastante certero las vivencias del mundo punk, Alex Cox, el director, se centró más en la historia de amor destructivo, drogas y muerte de la mítica pareja.
Calles de Fuego y Rebeldes coronan la lista de películas de tribus en los ochenta. Rockeros y peleas pueblan cada fotograma de la primera. En la segunda, basada en la obra homónima de la jovencísima Susan Hinton (apenas tenía 16 años cuando la escribió), Coppola descubrió a una cuadrilla de grandes actores, entonces apenas prepúberes con espinillas y hoy estrellas indiscutibles del celuloide. Tom Cruise, Matt Dillon y Patrick Swayze formaron entre otros el Brat Pack (hatajo de mocosos) a los que hoy en día no hay quien tosa en el universo Hollywood. Pony Boy, junto a sus dos hermanos mayores y sus amigos forman parte de una pandilla callejera, los “greasers”, chicos pobres que viven al límite de la legalidad.
La aportación española a la necesariamente corta lista de películas memorables de juventud y tribus urbanas es la medianamente aceptable Historias del Kronen. El realizador Montxo Armendáriz llevó al cine la novela de José Ángel Mañas, la historia de Carlos, un joven estudiante de 21 años que no tiene nada claro qué es lo que desea hacer en la vida, excepto salir de discotecas y beber lo más posible con sus amigos.

Publicado en FARO DE VIGO, el Viernes, 9 de septiembre de 2005

sábado, 16 de mayo de 2009

HABLE CON ELLA










Cuando el psiquiatra le pregunta al personaje de Javier Cámara cual es su problema, él responde: "La soledad, supongo".
R- Marco (Darío Grandinetti) también les dice a las dos mujeres de la película en dos momentos muy distintos que está solo... en ambos casos, Benigno y Marco actúan sin melodramatismo, constatando simplemente un hecho... La soledad es algo en lo que coinciden todos los personajes de la película, también están solas Alicia y Lydia. Y Katerina, la maestra de baile. Y el padre de Alicia, aunque este es probable que después de un tiempo se líe con la recepcionista de su consulta. Y la enfermera que interpreta Mariola Fuentes, enamorada en silencio de su compañero Benigno. Y la portera. Incluso el único personaje antipático, el de la entrevistadora carroñera interpretado por Loles León, también termina sola en el plató, hablándole a la cámara porque Lydia (con razón) abandona el set en mitad de la entrevista. Y solo se queda el toro en la inmensa plaza cuando se lleva a Lydia a enfermería, herida de muerte... "La soledad, supongo" es uno de los títulos posibles de esta película.
P- En una autoentrevista, género que te es familiar, cómo vives tú la soledad, qué sientes por la ausencia de interlocutor... nostalgia…o desprecio?.
R- Yo no desprecio nada, ni siquiera las cosas que odio... La razón por la que me autoentrevisto es más por una cuestión práctica que endogámica... Digo lo que quiero y del modo más rápido... De todos modos, una autoentrevista es una pieza escrita, y la escritura siempre se hace en soledad...
P- ¿ Te has sorprendido hablando a veces solo?
R- En este momento...
P- Quiero decir en tu vida, sin que lo que dices necesariamente aparezca en letra impresa…
R- Sí. Hace unos meses... varios días me sorprendí hablando solo... lo hacía por la mañana recién levantado, o por la noche... (me han contado que Buñuel también hablaba solo por la mañana, para comprobar el progreso de su sordera) yo lo hacía para comprobar el sonido y la potencia de mi voz... perdí la voz durante el rodaje y durante unas semanas al levantarme después del largo silencio nocturno, me hablaba en la cama o ante el espejo... "qué tal tengo la voz hoy?" me preguntaba. "Mucho mejor, si no la fuerzo tal vez llegue a la noche..." Siempre he creído en la palabra, incluso cuando te quedas sin voz... o sin interlocutor.
P- Ese es el mensaje de "Hable con ella"?
R- Como el de cualquier película, el mensaje es "Ve a verla"; después , en plan subliminal "y háblale a tus amigos de ella".

jueves, 14 de mayo de 2009

Las Infancias hoy-Juan Vasen

jueves, 7 de mayo de 2009

ARRIBA AZAÑA!


Título original: ¡Arriba Hazaña!
Dirección: José María Gutiérrez Santos
Guión: José María Gutiérrez y José Samano sobre la novela "El infierno y la brisa" de José María Vaz de Soto.
Fotografía: Magín Torruella
Música: Luis Eduardo Aute
Escenografía: Félix Murcia
Montaje: Rosa G. Salgado
Intérpretes: Fernando Fernán Gómez, Héctor Alterio, José Sacristán, Rafael Palmedo, Gabriel Llopart, José Cerro, Ramón Reparaz, Luis Ciges, José Franco, Ángel Álvarez, Manuel Guitián, Antonio Orengo, Andrés Isbert.
Sinopsis
En un internado religioso de la España franquista se desencadenan numerosos actos de "indisciplina". Motivados por el pensamiento del político y escritor Manuel Azaña Díaz y oprimidos por la rígida normativa del colegio, los alumnos se sublevan a las autoridades. Como consecuencia de los disturbios se nombra a un nuevo director que propicia la democratización de las decisiones dentro de la institución.

Archivo fílmico-pedagógico
Proyector
¡Arriba hazaña!
Sugerencias para una lectura desde la problemática de la autoridad
Por Natalia Fattore y Ma. Paula Pierella

¡Arriba Hazaña! está basada en un libro de José María Vaz de Soto, titulado "El infierno y la brisa". La historia se desarrolla en una institución "disciplinaria", un internado religioso en la época de la España franquista. Desde el comienzo, el film nos enfrenta con elementos propios del poder disciplinario; es decir, nos muestra una institución que basa su eficacia en la utilización de métodos que permiten el control minucioso de las operaciones del cuerpo; una coerción ininterrumpida, constante, ejercida según codificaciones que regulan el tiempo, el espacio, los movimientos; nos muestra las herramientas propias de lo que Foucault llamó "disciplinas", "técnicas" que se aplican al cuerpo para domesticarlo, y así lograr efectos en las almas.
Las primeras escenas presentan la sistematización de ciertos códigos que llaman al orden prescindiendo de la utilización de la palabra oral. Un número específico de sonidos de silbato hace que se formen filas, se cante el himno, se dispersen ordenadamente los alumnos; ante un número de palmadas se debe rezar, y otros ejemplos similares.
La creación de este sistema de señalizaciones y signos que reemplazan a las palabras tiene como representante fundamental en la historia de la pedagogía a De La Salle (1651-1719), religioso fundador de las llamadas "escuelas de caridad", quien estaba preocupado fundamentalmente por las técnicas disciplinarias más eficaces para el gobierno de los cuerpos y las almas de los niños. Ubicamos tanto a De La Salle como a los jesuitas, en el marco de lo que llamamos formas de autoridad "modernas", es decir, aquellas que pretenden la internalización de las normas, más que la coerción exterior, apuntando a la formación de las conciencias, con la intención de producir una obediencia que no sea superficial.
En la película es el Hermano Ramón, el prefecto, quien se encuentra más identificado con los nombrados sistemas de codificación de las conductas. En este personaje podemos obsevar una forma de "conducción" del grupo que retoma elementos del "modelo militar" pero que también se organiza a partir de lo que Dussel y Carusso, siguiendo a Foucault llaman modelo "pastoral"; un liderazgo ejercido sobre un "rebaño", con el objetivo de disciplinarlo y al mismo tiempo conducirlo hacia la salvación. Este tipo de conducción se evidencia a partir de la presencia constante de pecados y castigos. (1)
Foucault nos ha enseñado que las relaciones de poder aparecen encarnadas materialmente en los cuerpos, en los edificios y en los objetos. Como lo expresan Dussel y Caruso en otro de sus textos, "las sutiles concepciones de las jerarquías y del poder tienen explicitaciones más allá de lo verbal, lo cual puede verse en la distribución y uso del espacio y el tiempo". (2)
Podríamos pensar, en este sentido, cómo se juega la autoridad a partir de la estructura edilicia del colegio; pensada para que todo pueda ser visto y controlado. Los alumnos saben que son observados, ven al Director mirando todo el tiempo desde el edificio hacia el patio con sus largavistas. Hay una escena muy clara para tener en cuenta: cuando el alumno Lamberto es llamado a la Dirección para que explique el contenido de una carta de amor -en ese contexto considerada obscena- sufre la intromisión en su intimidad por parte del Director. Este quiere conocer todo: el trabajo de los padres, si asisten a misa, cuántas veces comulgan por semana. Y en un intento de reforzar el hecho de que no hay posibilidad en el niño para el secreto, le dice: "Dios está en todas partes". "El que está en todas partes es usted con esos prismáticos", contesta muy acertadamente Lamberto.
Esta escena nos remite a pensar en la figura arquitectónica del panóptico (pan: todo; óptico: visión), figura a partir de la cual se constituyó la lógica de las instituciones de la modernidad. Lo que aquí se pone en juego es esta necesidad de inducir un estado consciente y permanente de visibilidad que sea garantía del funcionamiento automático del poder.
En este sentido, "participar de la autoridad" es participar de esta mirada omnipresente. Anne Querrien se encargó de mostrar cómo "las miradas" son captadas por los dispositivos de poder y organizadas para servirlos, miradas eficaces a partir de las cuales se organizan los espacios escolares. (3)
Podríamos pensar desde esta misma perspectiva el lema de "las tres S", sostenido por los Hermanos; "Sanos, Santos y Sabios". El ordenamiento de los alumnos, la distinción entre unos y otros mediante la organización de un espacio adecuado en el que no pueden mezclarse ni tocarse, la vigilancia permanente, dan muestras claras de este tipo de poder aplicado al cuerpo del alumno. La escuela aparece no sólo como transmisora de conocimientos, sino como la encargada de "normalizar", a partir de una vigilancia del cuerpo en su totalidad, limpio, sano, santo. (4)
Sin embargo, lo interesante del film es que veremos aparecer "signos" que dan cuenta del agotamiento, de la pérdida de eficacia de estas "herramientas" disciplinadoras. La crisis de la institución educativa -en este caso religiosa y con forma de internado- se evidencia principalmente al entrar en decadencia el discurso disciplinador autoritario. Si tenemos en cuenta que la película se filma unos años después de la muerte de Franco, podríamos pensar que lo que aquí se pone en juego es el pasaje, no libre de conflictos, de un orden social autoritario a la democracia.
El cambio de la letra del Himno del Colegio por parte de los alumnos como uno de los elementos representativos de que "algo" en esta institución ha perdido su eficacia y requiere ser renovado; ya que cuando el himno es transformado y convertido en medio de protesta, parece adquirir un nuevo sentido y es cantado con entusiasmo por los colegiales.
Adriana Puiggrós afirma que los símbolos patrios, los rituales escolares, son necesarios en tanto "engarces de la sociedad, lugares donde se produce la vinculación entre la gente, operaciones discursivas de construcción de lo colectivo". Pero también nos aclara que "toda institución tiene una falla, un lugar donde su estructura no termina de cerrarse sobre sí misma, un momento en el cual el acto de instituir es incompleto. Esta falla es la que permite que nuevos elementos irrumpan, penetrándola y haciendo posible el cambio". (5)
Entendemos que hay algo allí, en el gesto de cambiar la letra del himno, del orden de esta falla que permite sacar a la luz el agotamiento de la institución. No es casual que las transgresiones recaigan sobre los rituales y sobre los "símbolos religiosos", lugares donde reside precisamente el poder de la Institución. Como dice Tomás Abraham, en esos lugares es donde se juega la posibilidad de la dominación de los hombres. Dominación que requiere para producirse algo más que la exposición de la fuerza. "No hay poder sin decorado".
Es interesante entonces observar cómo esos mismos elementos, símbolos y rituales a partir de los cuales la escuela funda su eficacia y su poder, son transformados, para manifestar la oposición. Destacamos la escena donde se hace "estallar" una paloma dentro de la capilla, así como la aparición del cáliz roto en la cama de un alumno.
En el intento por solucionar el conflicto desatado, veremos aparecer distintos modos de entender y ejercer la autoridad. Se asumirán estilos de conducción, de autoridad pedagógica, claramente diferenciados: el prefecto cree en la "disciplina" y en el "principio de autoridad", y tratará de encontrar respuestas en un discurso ya perimido y sin eficacia. El Director, en cambio, da claros ejemplos de demagogia, intimidación, manipulación y se valdrá de métodos "psicológicos" en su intento de descubrir a los culpables de los numerosos actos de rebeldía que se van dando entre los alumnos, buscando sobre todo que alguien "delate". En medio del desborde institucional y de su visible debilidad como figura de autoridad dice: "No confundáis bondad con debilidad, benevolencia con falta de carácter".
Nos interesa centrarnos aquí en la presencia de la ideología anarquista en algunos de los alumnos. La introducción de un libro de Manuel Azaña y Díaz, escritor y político anarquista, anticlerical, que se encontró al frente de diferentes funciones y cargos durante la Segunda República hasta ser elegido como Presidente, operará como marca de rechazo a todo tipo de autoridad. ¡Arriba Hazaña! funcionará como lema representativo de una situación en que la institución toda será puesta en cuestión.
Una frase de un conocido filósofo anarquista, Proudhon, puede resultar útil para pensar la fuerza de este discurso a la hora de cuestionar lo instituido:

"Ser gobernado es ser vigilado, inspeccionado, espiado, dirigido, legislado, reglamentado, encasillado, adoctrinado, sermoneado, fiscalizado, estimado, apreciado, censurado, mandado por seres que no tienen ni título, ni ciencia, ni virtud. Ser gobernado significa, en cada operación, en cada transacción, ser anotado, registrado, censado, tarifado, timbrado, tallado, cotizado, patentado, licenciado, autorizado, apostillado, amonestado, contenido, reformado, enmendado, corregido. Es, bajo pretexto de autoridad pública, y en nombre del interés general, ser expuesto a contribución, ejercido, desollado, explotado, monopolizado, depredado, mistificado, robado; luego, a la menor resistencia, a la primera palabra de queja, reprimido, multado, vilipendiado, vejado, acosado, maltratado, aporreado, desarmado, agarrotado, encarcelado, fusilado, ametrallado, juzgado, condenado, deportado, sacrificado, vendido, traicionado, y, para colmo, burlado, ridiculizado, ultrajado, deshonrado. ¡He aquí el gobierno, he aquí su moralidad, he aquí su justicia!" (6)

Lo que aparece en el discurso anarquista no es la puesta en duda de un tipo de autoridad o forma de gobierno (la que operaba en el internado) sino el cuestionamiento de toda forma de autoridad. Jesús, uno de los alumnos más identificados con el anarquismo, es claro con relación a esto cuando reclama que no sólo tienen que luchar y organizarse por conseguir algunas reformas en la vida escolar sino que lo que él pretende es que nadie interfiera en sus deseos, poder hacer todo lo que le plazca. Para este personaje, "lo único que se puede ser en este lugar con dignidad es anarquista".
En los verbos que aparecen en la cita de Proudhon predomina la idea del poder operando casi exclusivamente desde sus mecanismos represivos. En relación a esta manera habitual de entender al poder dice Foucault: "En general se describen los efectos y los mecanismos de poder como mecanismos y efectos de exclusión, descalificación, exilio, rechazo, privación, negación, desconocimiento, es decir, todo el arsenal de conceptos o mecanismos negativos de la exclusión". Quizás de lo que se trate, es de entender al poder no como una tecnología que tan sólo expulsa, prohíbe, margina y reprime, sino como un poder positivo, un poder que fabrica, que observa, un poder que sabe y se multiplica a partir de sus propios efectos. (7)
Proponemos en este sentido prestar atención a cada uno de los verbos mencionados en esta cita, que en su mayoría forman parte constitutiva del discurso pedagógico y hacen a la "eficacia" del acto de educar. Quizás lo que debamos preguntarnos es si hay posibilidades de educar sin la intención de gobernar al otro, y si hay posibilidades de pensar relaciones humanas de las cuales esté ausente el poder. Recordamos aquí una conocida cita de Foucault cuando dice: "No veo en qué consiste el mal en la práctica de alguien que, en un juego de verdad dado y sabiendo más que otro, le dice lo que hay que hacer, le enseña, le transmite un saber y le comunica determinadas técnicas. El problema está más bien en saber cómo se van a evitar en estas prácticas -en las que el poder necesariamente está presente y en las que no es necesariamente malo en sí mismo- los efectos de dominación (...) Me parece que es necesario plantear el problema en términos de reglas de derecho, de técnicas racionales de gobierno". (8)
La película muestra la pérdida de eficacia de una concepción de autoridad propia de una coordenada témporo-espacial, cercana a esta idea de dominación. Ahora bien, la inhabilitación de toda autoridad dejaría fuera de funcionamiento el orden escolar mismo y, podríamos decir, hasta el mismo orden social. De hecho, la posibilidad de abolir el poder jerárquico representó siempre lo impensable e inimaginable de la política.
Esta paradoja se manifiesta en la película claramente. En un primer momento, cuando los conflictos se agudizan; si bien los planteos de los alumnos no son uniformes ni unívocos, el discurso ideológico del movimiento anarquista opera como discurso autorizado para aglutinar al grupo.
Al llegar el nuevo director, que introduce una nueva concepción de autoridad democrática, abriendo espacios de participación, el discurso anarquista pierde su eficacia como única posición antagónica.
Esta nueva figura de autoridad va a lograr que la generalidad de los alumnos internalicen nuevos modos de organización, de reclamar por sus derechos, de dirigirse a los superiores. Se sucederán elecciones, asambleas, reuniones.
Sin embargo, esas prácticas funcionan porque los disidentes, es decir, los "anarquistas", quedaron excluidos. Algunos de los alumnos sólo quieren comenzar a discutir una vez que se hayan reincorporado todos aquellos que con su accionar fueron logrando los cambios en los estilos de conducción.
Las últimas escenas habilitan, a nuestro entender, a discutir algunas cuestiones en torno a la idea de democratización.
Si entendemos, tal como argumenta Chantal Mouffe, que el antagonismo, el conflicto, son parte misma de la conformación de las identidades colectivas, entonces, no hay posibilidad -ni es deseable que la haya- de "armonía perfecta". Para construir un "nosotros" es menester distinguirlo de un "ellos". Según el argumento de Mouffe, la cuestión no reside en llegar a un consenso sin exclusión (9) -lo que nos devolvería a la creación de un nosotros que no tuviera un ellos como correlato- sino, en llegar a establecer la discriminación nosotros/ellos de tal modo que resulte compatible con el pluralismo. Este argumento es interesante para pensar; sobre todo, la escena final de la película. Sólo puede funcionar "armónicamente" el colegio, cuando los disidentes quedan excluidos.
Proponemos hacer el ejercicio de pensar en la historia de la pedagogía, qué identidades fueron quedando excluidas a partir de la instauración de determinadas inclusiones.

Por otro lado, los conflictos ocurridos en el colegio pueden ser leídos a la luz de la historia de la sociedad española en tiempos del franquismo, en la cual muchos discursos quedaron violentamente acallados.
Adriana Puiggrós utiliza el discurso psicoanalítico para afirmar que también en la historia de los pueblos es imposible la anulación de los hechos del pasado. En esa imposibilidad de cierre, de cancelación, reside la posibilidad misma de que la historia siga. La introducción del libro de Azaña podría pensarse como parte de la operación de un "retorno de lo reprimido" ya que no es un dato menor que Azaña era considerado por los hermanos un "masón, anticlerical, perseguidor de curas". Quizás entonces de lo que se trata es de pensar que precisamente, "lo que el discurso escolar es renuente a dejar entrar tarde o temprano penetra descontrolado por la ventana". (10)
Creemos que ¡Arriba Hazaña! nos permite pensar en la necesidad de autoridades que otorguen un marco a las relaciones sociales, que establezcan criterios claros acerca de lo que se considera legítimo que sea prohibido y permitido. La película habilita también a discutir acerca de cuáles son las mejores formas de "gobernar" a los sujetos y a los grupos humanos (si es que sostenemos la necesidad de alguna forma de autoridad para la institución de sujetos), discusiones constitutivas del terreno educativo.

[1] Ver Caruso, M. y Dussel, I., La invención del aula, Santillana, Buenos Aires, 1999. Subir
[2] Dussel, I.; Caruso, M., De Sarmiento a Los Simpsons, Kapelusz, Buenos Aires, 1996. Subir
[3] Recomendamos la lectura del capítulo "Las miradas eficaces", del texto Trabajos elementales de la escuela primaria, La Piqueta, Madrid. Subir
[4] La asociación "sanos, santos y sabios", nos recuerda el papel clave que cumplieron en nuestro país los médicos positivistas en la constitución de las instituciones escolares y sus concepciones que organizaron rituales aún en ejercicio. Adriana Puiggrós afirma que la metáfora" civilización o barbarie" fue la madre de su higiénica sucesora, constituyendo un dispositivo que ha sido inherente a la cultura argentina. "El higienismo permite dividir la comunidad entre sanos y enfermos, cuerdos y locos, sabios y disparatados, educables e ineducables, maestras obedientes de la autoridad central o pérdidas, irremisiblemente enfermas de aflicción, como Raselda, la maestra normal de Gálvez". En: Puiggrós, A. "Mitos y complejos argentinos que afectan la educación y la investigación en sus orígenes, con ecos presentes", Revista de Ciencias Sociales, Universidad de Quilmes, 2002. Subir
[5] Puiggrós, A., Volver a educar, Ariel, Buenos Aires, 1995. La autora analiza las transformaciones de los rituales en la escuela argentina a partir de lo que significó en nuestro país el gesto de rebeldía de Charly García, "pateando el tablero", al componer una nueva versión del himno en ritmo de rock. Subir
[6] En Idea General de la Revolución en el siglo XIX. Citado por: Savater, F., Política para Amador, Ariel, Buenos Aires, 1992, p. 53 y 54. Subir
[7] Foucault, M., Los anormales. FCE: México, 2000, p. 51 y sgtes. Subir
[8] Foucault, M., Hermenéutica del sujeto, Altamira, Buenos Aires, 1996. Subir
[9] Para Mouffe, la categoría de "enemigo" no desaparece, en tanto sigue siendo pertinente en relación con quienes, al cuestionar las bases mismas del orden democrático –en nuestro caso los anarquistas– no pueden entrar en el círculo de iguales". En El retorno de lo político, Paidós, Buenos Aires, 1999. Subir
[10] Puiggrós A., Op. cit., 1995, p. 28.

Temas a explorar:El dispositivo escolar en torno a la vigilancia jerárquica,la cuestión de la autoridad en la escuela,modelos de convivencia qel paradigma de las disciplinas y el individualismo en el dispositivo pedagógico.Sobre la dinámica de las instituciones.la construcción de la convivencia en las escuelas.